lunes, 24 de febrero de 2014

El hombre, cincel y Mazo de Dios.


EL HOMBRE, CINCEL Y MAZO DE DIOS.
¿Era tan sanguinario el Dios del antiguo testamento?  -pregunta el Q:.H:. Antonio al Q:.H:. Neftali. Y continua…- Mira lo que dice en 1ªDe Samuel 15:3” Ve, pues, y hiere a Amalec, y destruye todo lo que tiene, y no te apiades de él; mata a hombres, mujeres, niños, y aun los de pecho, vacas, ovejas, camellos y asnos.”
Mira Antonio –dice Neftalí- el origen de todo esto empieza con la leyenda que dice que el diablo y Dios ya como que quieren amistar. No más guerra. Envían a sus representantes. Dios envía al ángel Miguel y el diablo a Samael, ambos acuerdan reunirse en la luna. Y ya bueno acuerdan la paz. Se va Miguel y Samael mira hacia abajo y ve a Eva en el Paraíso; baja, la enamora y la embaraza. Dios se entera y un zafarrancho. Sigue la guerra, luego crea a Adán, nace Caín (mitad ángel, mitad diablo) mata a Abel y Caín quiere morir, pero Dios no lo mata, al contrario, le pone una señal para que nadie lo toque. La batalla interna de Caín es el saber si es ángel o demonio. Como es arriba es abajo. Arriba entre Dios y el demonio, abajo el bien y el mal batallan dentro del hombre.
Ahí empieza todo; cuando Israel obedecía, haciendo la voluntad de Dios, los enemigos de Israel eran los enemigos de Dios, y no debía temer nada de ellos “porque Jehová vuestro Dios va con nosotros, para pelear por vosotros contra vuestros enemigos, para salvaros (Deut. 20:4)
Dios, a las naciones cerca de Canaán los trataría de diferente manera y hasta los nombra en Deut. 20:16,18 “Pero de las ciudades de estos pueblos que Jehová tu Dios te da por heredad, ninguna persona dejarás con vida, sino que los destruirás completamente: al heteo, al amorreo, al cananeo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo, como Jehová te ha mandado; para que no os enseñen a hacer según todas sus abominaciones que ellos han hecho para sus dioses, y pequéis contra Jehová vuestro Dios”. Es claro que Dios quiere como el cáncer, sacar el mal de la raíz.
La supervivencia de Israel dependía de que obedecieran las leyes que Dios les había dado. El decidía cuando un pueblo había llegado al colmo de la maldad y entonces utilizaba a Israel como mano ejecutora de sus juicios divinos.
-Lo acabas de decir –replica Neftalí. Nada le costaba a Dios con su poder. Destruir él mismo a los pueblos depravados que no obedecían sus leyes. ¿Por qué tenía que usar al pueblo de Israel? Sencillamente porque el hombre es su imagen y semejanza. Si el hombre necesita de herramientas para pulir su piedra, entonces Dios necesita al hombre como herramienta en este universo que él mismo ha creado. El, al crear el universo ha creado las leyes que gobiernan al universo y también sus límites y reglamentos. Ejemplo: Si la FIFA ha dado los reglamentos, ha fijado los límites de la cancha de futbol, en general las reglas del juego, entonces estas reglas deben ser iguales cuando se juegue ese deporte en todos los países del mundo y la FIFA debe ser el primero en cumplirlas y hacer cumplirlas. De la misma manera Dios al crear el universo, ha hecho los Límites y las leyes divinas para su cumplimiento. Le ha dado al hombre el libre albedrío y al igual que la FIFA, respeta y hace respetar sus leyes. Deja que el hombre juegue como quiera, aplique la estrategia que desee, pero siempre respetando las reglas que Dios le ha dado.
Israel fue atacado en el desierto por Amalec, cuando ni siquiera estaba preparado para la lucha y se encontraba en formación (Exodo 17:8,13,14,16) pero Dios le dio la victoria, “Di a Josué que raeré del todo la memoria de Amalec de debajo del cielo y dijo: Por cuanto la mano de Amalec se levantó contra el trono de Jehová. ,Jehová tendrá guerra con Amalec de generación en generación”.
Por eso actualmente sigue la batalla: el diablo le ofreció a Jesús “todos los reinos del mundo”(Mateo 4:8,9) Claro que Jesús lo rechazó, pero reconoció que pertenecían a Satanás y luego en Juan 14:30 lo llamó “el gobernante del mundo”, además en 1 de Juan 5:19 dice:”el mundo entero está en el poder del inicuo”. La batalla continua dentro del hombre, pero las obras del diablo se desbarataran 1 de Juan 3:8; las guerras terminarán Salmo 46:9 y la paz dominará el planeta (Isaías 9:6,7). En Salmo 37:10,11 dice:”Y solo un poco más de tiempo, y el inicuo ya no será; y ciertamente darás atención a su lugar, y él no será. Pero los mansos mismos heredaran la tierra, y verdaderamente hallarán su deleite exquisito en la abundancia de paz.”
Pero para lograr ese triunfo Dios necesita sacar todas las impurezas del mundo. Todo lo satánico. Todo lo que no le sirve. Necesita entonces un mazo y un cincel. Necesita aplastar al demonio con la fuerza de nuestra conciencia y con educación e inteligencia, suavizar las imperfecciones del demonio volviéndolo nuevamente bueno.
-Ya te entendí Neftalí – dice Antonio – Pero entonces, las fábricas de herramientas son nuestras Logias. Habrá que ingresar, los trabajos ya empiezan. Yo quiero ser una buena herramienta. El hombre es el mazo y el cincel del GADU.
Es un cuento.

Q:.H:. Pedro Moreno Sarmiento M:.M:. de la R:.L::S:.”Trabajo y Honradez” Nº17.

martes, 18 de febrero de 2014

Landmarks y su evolución en el tiempo.



        
LOS LANDMARKS Y SU EVOLUCION EN EL TIEMPO.-

Según la Enciclopedia Masónica de Coil y el libro Jurisprudencia Masónica de Roscoe Pound:


En la época operativa (antes de la creación de la Gran Logia de Inglaterra en 1723)  no hay ninguna mención al  término “Landmark” en masonería, aparte de su significado operativo. En Inglaterra, las Logias se gobernaban por las Constituciones Góticas en las que ni la palabra ni el concepto está presente.

La palabra “Landmark” aparece por primera vez en masonería en 1720 (publicada en 1723) en los reglamentos compilados por George Payne, que en su artículo 39 dice: “Cada Gran Logia tiene autoridad para modificar este Reglamento o redactar otro en beneficio de la Fraternidad, siempre que se mantengan invariados los antiguos Landmarks", pero dejó el concepto sin precisar.

En el resto del siglo XVIII el término se usa poco y no se llega a concretar. Parece no interesar demasiado.
Los reglamentos corregidos de 1738 mantienen la frase “... invariables los antiguos Landmarks"

Hasta 1775, no aparece de nuevo la palabra: Preston, en su libro Ilustraciones de Masonería la usa como sinónimo de usos y costumbres de la orden, refiriéndose a la no-conveniencia de modificar rituales. Pero no llega ni a listarlos ni a definirlos.

La primera mitad del siglo XIX  se caracteriza en América por una gran cantidad de escritos masónicos que hablan de unos Landmarks misteriosos de trasmisión oral, pero este movimiento no tiene reflejo en Inglaterra:

En 1813, aparece otra mención en el Manual Masónico de Ashe. Pero solo copia a Preston.

También en 1813 en el acta de la Gran Asamblea para la Unión de las dos grandes logias de Inglaterra se menciona que, tras la unión, “debe haber unidad de obligaciones, disciplina, trabajo en logia y vestimenta de acuerdo con los Landmarks y tradiciones de la orden”. Sin duda se refiere a usos y costumbres.

En 1819 el Duque de Suffolk, Gran Maestro de Inglaterra, también establece claramente que los Landmarks se refieren solo a usos y costumbres (mencionando de nuevo la no-conveniencia de cambiar un ritual autorizado)

 En América:

El Dr. Oliver habló ya en 1821 de unos supuestos Landmarks misteriosos y secretos de transmisión oral.

En 1850, Oliver elaboró una lista de 41 Landmarks (en 12 categorías distintas) incluyendo 10 que él declaró obsoletos. Todavía los Landmarks no eran inalterables.

Como resultado de estas ideas, ya en pleno romanticismo, los masones americanos se convencieron de la necesidad de embarcarse en lo que Pound denomina La Búsqueda de los Landmarks Masónicos Perdidos”.

En  Enero de 1856, la Gran Logia de Minnesota aporta una nueva constitución que incluía una lista con 26, esta es la primera lista que aporta el Landmark de inalterabilidad aunque solo se refiere a los ritos y a las ceremonias pero no a los Landmarks. No se conoce al autor, ni sus intenciones, ni sus fuentes.

En Junio de 1856, Rob Morris de Kentucky publica una lista más pequeña, con solo 17, en el que incluye la inalterabilidad en toda su extensión pero refiriéndose a los Landmarks en general (no a su lista en concreto)

Parece que Mackey se inspiró en estas dos listas (aunque no está probado), para elaborar su lista de 25 Landmarks publicada en 1858. Su inalterabilidad se refiere a su lista, de la que dice que no se puede cambiar lo más mínimo, y al no dejar sitio para el debate, solo tiene seguidores o detractores.

En 1872 la Gran Logia de Nevada aprobó otra lista de 39 Landmarks distintos de los de Mackey.

En 1877, se produce el cisma del Gran Oriente de Francia. Derogan los Landmarks que obligaban a que la logia estuviese presidida por el volumen de la ley, la necesidad de creer en el G.A.D.U. y la persistencia del alma. Ello provocó el  cese del reconocimiento del Gran Oriente francés por la mayoría de las Grandes logias del momento. Comienza la irregularidad masónica.


En 1878, Woodford y Lockwood, aceptan la definición de Mackey, pero no su lista. Lockwood reduce la lista a solo 19 Landmarks (y con distinta redacción)

Entre 1889 y 1893 Grant también de Kentucky publica otra lista diferente con 54 Landmarks.


En 1889, La Gran logia de Louisiana aprueba su lista con 24 Landmarks
En el siglo XX empieza la racionalización y el intento de llegar a un mínimo acuerdo universal sobre los criterios de reconocimiento entre Grandes Logias. Si el Gran Oriente de Francia es irregular, ¿qué criterios deben seguirse con respecto a los otros Landmarks no comunes? Las respuestas no tardan en llegar y surgen nuevas listas de Landmarks cada vez más pequeñas y criterios de reconocimiento con cierta universalidad.

En 1908,  John Lawrence mostró su desacuerdo con todas las listas, en su libro Jurisprudencia Masónica y Simbolismo. Según él, ninguna lista cumplía las condiciones de Mackey para ser  considerados Landmarks.

En 1928, la Gran Logia de Virginia Occidental adopta una lista de solo 8 Landmarks.

En 1929, la Gran Logia Nacional de Inglaterra redacta unos principios, para poder reconocer a una Gran Logia regular, con ocho puntos.
En 1952, Roscoe Pound, Gran Maestro masón, decano de Derecho en la Universidad de Harvard, en su libro Jurisprudencia Masónica, propuso una lista con solo siete.

En 1953 La Gran Logia de Vermont revoca la lista de Mackey y aprueba la lista de Pound.

En 1967 La logia Quator Coronati publica el libro de Harry Carr Recopilación de Escritos Prestonianos 1925-1960  que reduce la lista a solo 5 .


En 1970 la Gran Logia de Michigan reconoce una lista con solo 3, los Landmarks que son los que imprimen el carácter deísta de la orden:

Un masón debe creer en el Gran Arquitecto del Universo, el volumen de la ley sagrada es esencial y parte indispensable de la logia y, por último, se debe creer en la inmortalidad del alma.


miércoles, 12 de febrero de 2014

Los Cataros

Q:.H:. Angel: muchas gracias por el envío. Solo un pequeño comentario:
Cataro significa puro. Pero la iglesia decía que significaba gato asociándolo a adoradores del diablo en forma de gato. Tenían una teología dual, creían que había dos mundos en conflicto, uno espiritual creado por Dios y el otro material hecho por Satán. Creían que el mundo no fue creado por Dios, sino por el Diablo, ya que pensaban "¿Cómo un mundo tan maligno, con tantas injusticias, y maldades, puede ser creado por un Dios tan bueno?...Por eso creían que nuestros cuerpos eran creación del demonio, y que para poder escapar de nuestros cuerpos pecaminosos, tenían que hacer buenas acciones, no comer carne, no mentir, orar, etc Por eso creían que no era posible que Jesucristo siendo bueno se encarne en la materia. Creían que el Dios del antiguo testamento era el diablo, por lo de vengativo y propender al derramamiento de sangre, aun de inocentes niños. Solo creían en el nuevo testamento. El ser humano para ellos era el campo de batalla entre el bien y el mal. Que la vida del hombre era estar encarcelado en la materia. La vida era como cumplir una condena en la cárcel. Cuando uno muere se libera de la prisión, por lo tanto no había que traer más personas a la prisión. Permitían la sexualidad sin procrear. Si fuera posible desearían el suicidio de la humanidad como una forma de salir de la prisión. O en todo caso abstenerse de tener hijos. Interesante. La Iglesia aprovechó y los acusó de hacer orgias contra natura. No tenían miedo a la muerte. Eran super austeros. Todos fueron destruidos. Más interesante todavía.
¿Verdaderamente fueron todos destruidos? Si tienes más literatura favor enviar a mi correo personal. Según ellos el planeta tierra es la cárcel del hombre que está pagando no sabemos que culpa. ¿Presos sin saber por qué? Entonces hay que ver la forma de fugar ¿No crees?.
Q:.H:. Pedro Moreno sarmiento.  M:.M:. de la R:.L:.S:. “Trabajo y Honradez” Nº17.

viernes, 7 de febrero de 2014

Huevo sin nido.


HUEVO SIN NIDO
La intensa luz de la linterna Sol
Iluminó el interior del universo.
Y Dios vio que era bueno.
 Una morada para el huevo sin nido.
 Creó la tierra para el hombre
Y un universo de estrellas,
Para mostrar la inmensidad de su grandeza,
A aquella imagen y semejanza suya.
Pero el hombre adoró la linterna sol,
Y luego  se adoró a sí mismo.
Entonces se olvidó de su creador.
Dios apagó la linterna sol…
Y se fue a dormir.

Q:.H:. Pedro Moreno sarmiento.

martes, 4 de febrero de 2014

Los Linderos en el V:.de la L:. S:.


          En la creación: Dios puso los límites entre la luz y las tinieblas; Dios puso límites entre la seca o tierra y las aguas o mares. Dios hizo la semana de 7 días. Dice en Hechos 17:26 "Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación"
          Luego en Génesis 2:17 dice "Mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de el comieres, ciertamente morirás”. Aquí tenemos el anuncio de no traspasar los límites, pero nosotros no le hicimos caso a Dios. Romanos 5:12 "Por tanto, como el pecado entro en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte paso a todos los hombres, por cuanto todos pecaron".
          Ahora, Dios no creó al hombre para que actuara como un robot, no, Dios le dio libertad de elegir, le dio voluntad propia, libre albedrío.
          Pero Dios no construyó una pared alrededor del hombre, sino que le dio la libertad de movimiento y de decisión. Cuando nosotros nos mantenemos dentro de los límites que Dios ha establecido, entonces mostramos nuestro amor por Dios. No habría violación si no hubiera límites. Cuando se establecen los límites es cuando se traspasan o se violan. ¡Pero todos creemos en límites! Todos hemos visto anuncios que dicen: ¡No entrar sin permiso! ¡Prohibido el paso! Hay una palabra que se usa para definir de lo que estamos hablando, y esta es la palabra "traspasar" la cual quiere decir: Exceder los límites de lo que es correcto. Exceder los límites de lo que es justo. Es violar la ley, ir mas allá de lo que esta permitido. Pero, ¡los límites son necesarios! En algún lugar se tiene que poner un límite. Y Dios es el que ha puesto los límites. En cada edad y dispensación; en cada esfera de nuestra vida, en cada área Dios ha puesto los límites. El Creador, el que nos hizo, es el que ha puesto los límites. Deuteronomio 19:14 "En la heredad que poseas en la tierra que Jehová tu Dios te da, no reducirás los límites de la propiedad de tu prójimo, que fijaron los antiguos". Deuteronomio 27:15-26…No debemos traspasar o quitar los linderos antiguos, Prov. 22:28 "No traspases los linderos antiguos que pusieron tus padres". Prov. 23:10 "No traspases el lindero antiguo, ni entres en la heredad de los huérfanos". Algunos los traspasaban, Job 24:2 "Traspasan los linderos, roban los ganados, y los apacientan".


Dios es un Dios de límites. No es un Dios de limitaciones. Cuando creo a Adán y Eva les enseño el límite, pero no los limito –les dio la libertad de decisión. Y ellos pasaron ese límite y sufrieron las consecuencias “Viene el día en que se edificarán tus muros; aquel día se extenderán los límites.” Miqueas 7:11 Quieres vivir en grandeza espiritual, tienes primero que aprender a conocer tus límites. No se trata de límites humanos, sino de los que son establecidos desde los cielos.

domingo, 2 de febrero de 2014

Lindero XXIII El Secreto.


XXlll LINDERO.- QUE LA MASONERÍA ES UNA SOCIEDAD SECRETA EN POSESIÓN DE SECRETOS QUE NO SE PUEDEN DIVULGAR.-
El Secreto del latín Secretus, es algo oculto, escondido y separado del conocimiento de los demás. El Secreto por lo tanto es ignorado por la mayoría de las personas excepto por aquellos que comparten el secreto. Existen secretos de distintos tipos. Puede consistir en guardar una información o estar vinculado a una mentira. Esteban le confiesa a Jorge que va a comprar una casa pero que no le cuente a nadie. Esteban y Jorge comparten un secreto. Si otra persona le pregunta a Jorge él responde que no ya que guarda el secreto con una mentira. El secreto se convierte en un sello de certificación de que lo conocido no será revelado.
Guardar un secreto implica más que el puro acto de no revelar, implica una relación fiduciaria ( Fiducia del latín que se traduce como confianza). Ello pasa como reconocer al otro como persona objeto de confianza, de lealtad y de reconocimiento de derecho.
Este es uno de los límites masónicos más evidentes e indiscutibles de todos. El principio del secreto es una de las características más destacadas en el Universo y en la Masonería. Si se prescindiera de él, dejaría ésta de ser lo que es. Tan destacada es esta característica que la Masonería se halla catalogada como una sociedad secreta.
¿Cuál es, entonces, el motivo para el secreto y el misterio en ella? No es posible encontrar una respuesta satisfactoria y lógica a esta pregunta mientras se la busque en el aspecto material de la Masonería. Si lo material fuera el todo de la misma, bien se podría prescindir  de su carácter secreto.
La Masonería es una organización mucho más oculta de  lo que parece a simple vista. En sus ritos y ceremonias yacen ocultas las fuerzas relacionadas con el desarrollo de los aspectos divinos del hombre.
La ocasión nos obliga a recalcar que los límites que determinan la constitución de la Masonería no se basan en lo aparente y temporal, sino en lo subjetivo y eterno. El secreto a que se refiere este límite, y en que se funda la Masonería, no es, por tanto, algo objetivo sino subjetivo e invisible.
No hay nada material acerca de la Masonería que no pueda conocer cualquier profano que se moleste en consultar libros sobre ella, que se hallan en venta al público. Dada su naturaleza, no tiene nada que sea motivo de secreto en lo externo. Es en lo interno en que está el secreto masónico.
Para hallar una explicación lógica para el principio del secreto, debemos acudir al Maestro en cuyas enseñanzas se funda la Masonería; valer decir, la naturaleza o el universo.
Para que sus enseñanzas estén siempre presentes, la Masonería ofrece  en toda Logia una imagen suya y de su actuación, a través de sus símbolos y ritos.
Así como secreto e invisible es a los ojos profanos lo que transcurre en el interior del universo y de nuestro ser en su evolución, corresponde, por analogía, que lo sea también el interior de una Logia.
Si la Masonería es una sociedad secreta, lo es en virtud de que el universo es también una organización secreta, tan secreta que tiene aspectos demasiados herméticos y misterios prácticamente indescifrables para la mente humana común.
El interior de toda Logia masónica tiene que guardar esa estrecha relación con la constitución interna del universo y con todas las características esenciales de la  misma, ha de ser una fiel imagen suya. El silencio y el secreto es una de esas características.
El silencio significa callar. Con este sentido en mente, el masón debe trabajar en el mundo exterior, en lo que respecta a la Masonería, considerando que el profano representa el mundo externo, por lo cual debe callar ante él. Es  por esto que la palabra silencio se emplea tan enfáticamente en los rituales masónicos, y por qué el masón debe aprender a callar. Por este motivo el silencio es la primera lección del Aprendiz.
Los verdaderos misterios y secretos de la Masonería están ocultos en sus símbolos, ritos, signos, toques y palabras. La existencia material de los símbolos no es ningún secreto, pero sí el significado que tiene para cada uno. Esto es un secreto oculto, cuya revelación cada uno debe descubrir por sí mismo.
Las verdades masónicas, por tanto, son secretas y están envueltas en misterio porque se hallan escondidas en símbolos y  alegorías. El simbolismo masónico constituye un lenguaje secreto. Ese secreto, custodiado por símbolos,  tan solo lo podremos conocer cuando nos volvamos dignos de ellos. Exigen un “precio” en cada masón.
Para que nadie se llame a engaño conviene aclarar que, si bien los secretos masónicos están ocultos en su simbolismo peculiar, las verdades que ocultan no son exclusivas de la Masonería, pues las mismas son universales.
El hecho que la Masonería, como lo indican sus Logias, sea un camino de Occidente al Oriente simbólico, vale decir, de la Oscuridad a la Luz, implica algo secreto, invisible y oculto que debe ser develado y traído a la luz. Esto que se halla escondido en la oscuridad de nuestro ser es el verdadero secreto de la Masonería.
La Masonería es una institución secreta. Esto  significa que la Orden es una Institución que tiene sus fines propios que persigue de acuerdo con ciertos métodos tradicionales de educación, que se imparte a sus miembros a través de la Iniciación, pues la Masonería es una Institución Esotérica.
         No es una institución cerrada. Pueden ser miembros de ella todos los individuos que lo deseen y que reúnan los requisitos señalados por la Orden; pero la Orden es tradicionalmente secreta.
Existen cosas que no todas las personas deben saber y/ o tener acceso a ellas, pues no harían un buen uso de estas herramientas si no se les ha enseñado a usarlas correctamente, se requiere de un estado especial de conocimiento y actitud ante ellas. Por ejemplo el poder militar, económico o científico en manos de un desequilibrado mental o de un fanático.
Para dar un ejemplo práctico: muy pocas personas podrían presenciar una cirugía de corazón abierto, pues no sabrían cómo comportarse en una sala de cirugía mayor, y no entenderían lo que se hace allí ni por qué se hace, si no han tenido un entrenamiento previo. Es similar; se requiere una iniciación y una preparación, precedidas de ciertas características.
 La discreción de la Institución es otra señal y la más importante, de forma que la discreción absoluta es algo inherente a la Masonería, existiendo con ella desde su misma fundación, y protegida por ella por medio de sus señales antiguas. Si es desposeída de su carácter secreto pierde su identidad y cesa de ser Francmasonería. Por consiguiente, todas las objeciones que puedan hacerse a la Institución en lo relativo a su discreción deben de ser rechazadas. Sin prestar atención a los muchos torpes y mal intencionados que, por cuestión de conveniencia, intenten desposeerla de su carácter secreto, tomando las medidas que hagan siempre imposible la perdida de la señal, aún en el caso en el que ésta no se interpusiera ante nosotros como obstáculo. Porque un cambio de tal naturaleza ocasionaría el suicidio social y la muerte de la Orden. La Francmasonería, que como asociación secreta ha vivido inalterable por signos, no permanecería por muchos años como una sociedad libre y abierta
           Este “landmark”  consagra el llamado “secreto masónico” legado por la Tradición y respetado, en lo esencial, por la Masonería en los tiempos actuales. Asimismo, están íntimamente relacionado con el mismo el método de reconocimiento (“landamrks 1*) y la necesidad de que cada logia trabaje a cubierto o sea protegida de los profanos (“landamrks” 11º). Alberto Mackey nos da una precisa definición de este “landmarks” , en los siguientes términos: “El secreto de la Institución es otra Marca (Landmarks) importantísima. Alguna dificultad se opone a la exacta definición de una “sociedad secreta”. La Masonería No es sociedad secreta en el estricto concepto lógico de una de aquellas asociaciones cuyos propósitos se resguardan rigurosamente del conocimiento público, cuyos miembros son desconocidos, que trabajan y laboran en tinieblas y cuyas operaciones se ocultan a la vista pública. A esta clase de sociedades pertenecen los centros políticos de carácter revolucionarios que se forman en los países gobernados despóticamente, donde las reformas se han de lograr por la fuerza y la violencia si acaso se logran. La Masonería no pertenece a este linaje de sociedades secretas, pues sus propósitos y su finalidad son de dominio público y los encomian los masones como cosa merecedora de veneración. Se conoce públicamente a los masones porque se considera una honra pertenecer a la Masonería, cuya labor ha de dar un resultado del que los masones se glorían, cual es el perfeccionamiento del hombre, la mejora de las condiciones de la vida humana y la reforma de las costumbres. Pero la Masonería es una sociedad secreta si por tal se entiende una sociedad con cierta suma de conocimientos, y un método de reconocerse sus miembros, y varias enseñanzas que sólo se comunican a los que han pasado por una establecida forma de iniciación esotérica. Esta índole de secreto es inherente a la Masonería desde su fundación, y está asegurada por sus antiguas Marcas características, de suerte que despojada de este carácter secreto dejaría de ser Francmasonería”
          Este es uno de los límites masónicos más evidentes e indiscutibles de todos. El principio del secreto es una de las características más destacadas en el universo y en la Masonería. Si se prescindiera de él, dejaría ésta de ser lo que es. El secreto masónico y los juramentos prestados para asegurar su cumplimiento, entre  otras responsabilidades propias del  masón, tienen, desde un punto de vista estrictamente objetivo un sólido fundamento en la persecución, torturas y asesinatos, en muchos casos, de que fueran objeto los miembros de la Orden por su simple calidad de tales y por ende portadores y defensores de sus principios, en particular la tolerancia, la libertad y la igualdad. En documentos fechados a fines del siglo XIV ya se mencionan estos juramentos y aquellas responsabilidades. Dentro del marco de esa época, los masones marcan un raro aspecto de tolerancia ya que nadie podía aventurarse a discrepar con las doctrinas aceptadas e impuestas por la Iglesia de Roma (llamada Católica, Apostólica y Romana). Había una especie de simbiosis entre esa Iglesia y el Estado y de hecho el hereje era un enemigo del Estado y por ende colocado fuera de la ley. Esto significaba mucho más que lo que hoy llamamos estar “fuera de la ley”. En aquella época implicaba la pérdida total de derechos, se dejaba en la práctica de ser una persona y no generaba responsabilidad alguna torturarlo, matarlo o apoderarse de sus bienes.
          Era también la época del auge de la Inquisición instituida y ejercitada por la Iglesia de Roma contra los imputados por herejía (sin derecho alguno de defensa y con la aplicación de la tortura como método legal de interrogatorio) con condenas que incluía la muerte  por el fuego en hogueras, como castigo ejemplarizante.
          De ahí la prohibición que tenía todo masón no sólo de revelar jamás la calidad de tal de un hermano sino la suya propia. Tales prohibiciones subsisten hasta la fecha por la discriminación que en algunos medios sufren los masones.
          En épocas más recientes, en el siglo XVIII, el Papa Clemente XII emite la primera bula condenatoria de la Orden en 1738 y la que le sigue la de Benedicto XIV en 1751, justificando la prohibición e ilegalidad de las reuniones de masones en el "secreto" con que se rodeaban las mismas, en el juramento que se hacía y en el Derecho Romano en vigor como sospechosos de ir contra la tranquilidad pública. El mismo fundamento esgrimido por los totalitarismos del siglo XX (fascismo, comunismo, nazismo, franquismo, etc.) para perseguir, torturar y asesinar a masones por el sólo hecho de serlo. Es cierto que el Papa, en cuanto que jefe de la Iglesia, añade además en su condena la de ser sospechosos de herejía por reunirse juntos católico y no católicos, hecho condenado entonces con la pena de excomunión, precisamente cuando la presencia de católicos, e incluso eclesiásticos, entre los masones era mayoritaria.
          Esas actitudes de la Iglesia de Roma engendraron reacciones por parte de algunos sectores de la Orden conocidas como las del “anticlericalismo” tan negativas e intolerantes como lo que se pretendía combatir, dando así “argumentos” a quienes no los tenían para atacar a la Masonería.
          Desde el punto de vista subjetivo,  el “secreto masónico” se conoce con el nombre de “secreto iniciático” o “misterios” de la Orden. Ello es consecuencia de que la Masonería es esencialmente una Orden iniciática y  de que la verdadera iniciación, la sagrada, se da en el campo de lo esotérico (del griego eiso-theo: yo hago entrar, es decir dar paso al conocimiento de una verdad oculta), o sea de lo interno, lo secreto, lo reservado a los iniciados. En contraposición con lo exotérico que define lo público, lo externo.
         Si la Masonería es una sociedad secreta, lo es en virtud de que el universo es también una organización secreta, tan secreta que tiene aspectos demasiados herméticos y misterios prácticamente indescifrables para la mente humana común.
          El interior de toda logia masónica tiene que guardar esa estrecha relación con la constitución interna del universo y con todas las características esenciales de la  misma, ha de ser una fiel imagen suya. El silencio y el secreto es una de esas características. El gran secreto de la masonería, que no puede ser traicionado por nadie, es el del  significado profundo de sus símbolos. El caballero Ramsay lo afirmaba aun en el siglo XVIII «Tenemos secretos, son signos figurativos y palabras sagradas, que componen un lenguaje mudo a veces, muy elocuente otras, para comunicarlo a la mayor distancia y para reconocer a nuestros colegas, sean de la lengua que sean». La francmasonería moderna ha sabido conservar, pues, la riqueza esencial de las sociedades iniciáticas de la Edad Media, a saber, el mundo simbólico que permite, efectivamente, a algunos  hermanos llegar más allá de la expresión racional, de la raza, de la cultura y del conjunto  de los condicionamientos humanos.
Por ello, Oswald Wirth insistía tanto en la diferencia capital entre la francmasonería definida como una organización material y administrativa y el espíritu  masónico, al que resumía así: «Aprender a construir corresponde, en la iniciación, al gran arte de la Vida». La vida construye sin cesar, es una obra en perpetuo devenir que los masones intentan llevar hasta el más alto grado de perfección. La masonería primitiva ofrecía a sus miembros, sobre todo, una concepción sagrada del trabajo y una experimentación permanente de la espiritualidad por medio de la inteligencia y de la mano.
Estamos en el meollo del secreto masónico; por un lado, hay un organismo  humano con sus debilidades y sus errores. Por el otro, una Orden verdadera basada en la iniciación y en el simbolismo, una Orden que sólo revela sus riquezas a quienes cruzan la puerta de los grandes misterios y pasan de una iniciación ceremonial a una  iniciación real. Así, Hermann Hesse escribía sobre el juramento: «Aunque me conceda la más entera libertad en lo que se refiere al relato de mis propias aventuras, me prohíbe cualquier revelación referente al propio secreto de la Orden». Según los testimonios de masones que «vivieron» el símbolo, este secreto en espíritu solo se hace accesible a los adeptos que practican con asiduidad la vía iniciática.
 Los libros que anuncian grandes revelaciones sobre los secretos masónicos sólo pueden ser imposturas, puesto que el Conocimiento último de las verdades de la Orden se alcanza en el interior de una logia y no podría verse comprometido sin haber sido vivido.
Este «secreto», considerado de este modo por vanos escritores masónicos, es innegablemente uno de los valores inmortales que tiene la masonería . No reside en algunas «tras-logias» creadas por imaginaciones delirantes, sino en el espíritu del masón que integra en su vida v en su pensamiento el mensaje del simbolismo milenario que encuentra en su taller.
          LA DISCRECIÓN MASÓNICA
          Veamos, en primer lugar, como define, textualmente, el Diccionario de la Enciclopedia Salvat el término siguiente: “DISCRECIÓN, (Del lat. discretio. – tionis.) f. Sensatez para formar juicio y tacto para hablar u obrar. Don de expresarse con agudeza, ingenio y oportunidad. Expresión o dicho discretos.” La discreción de la Institución es otra señal y la más importante. La forma inherente en ella, existiendo con ella desde su misma fundación, y protegida por ella por medio de sus señales antiguas. Si es desposeída de su carácter secreto, pierde su identidad, y cesa de ser Francmasonería. Por consiguiente, todas las objeciones, que puedan hacerse a la Institución en lo relativo a su discreción, y como quiera que muchos torpes y malintencionados en los días de prueba, por cuestión de conveniencia, intenten desposeerla de su carácter secreto será una cosa siempre imposible de verificarlo aún en el caso de que la señal no se interpusiera ante nosotros como un obstáculo; por el cambio de tal naturaleza ocasionaría el suicidio social, y la muerte de la Orden le precedería en su forma manifiesta y legal. La Francmasonería, como asociación secreta, ha vivido inalterable por siglos; como una sociedad libre, no permanecería por  muchos años
          Por otra parte, sabemos que el proceso de síntesis a través del conflicto de pares de opuestos (pares simbolizado por el pavimento de mosaicos –blancos y negros – de nuestras Logias y síntesis simbolizada por el triángulo equilátero – tesis, antítesis, síntesis - , representación espacial del número 3, edad simbólica del aprendiz masón), constituye el eje sobre el cual gira todo el sistema masónico. En ese sentido, podríamos deducir que la “discreción” es la síntesis de los pares de opuestos representados por los términos “secreto” y “público”. En otros términos, que la “discreción” como síntesis superadora nos obliga a conjugar estos dos aspectos de la Orden, aplicado para ello “sensatez para formar juicio y tacto para obrar”.
 En ese entonces eran medidas de protección y control para impedir la introducción de profanos, de impostores de la profesión, en las Logias.
Recordemos que los masones tenían sus Logias cerca del lugar de trabajo, de los Castillos, las Abadías, las Catedrales, y no en los propios centros urbanos como los tenían otras guildas; tenían una gran movilidad de lugar de trabajo. Eran indispensables estas medidas protectoras y de reconocimiento.
          Estos son los Secretos Masónicos que juramos nunca revelar. Hoy en día estos secretos no sólo se refieren al reconocimiento de un miembro de la Orden y de su estado profesional o simbólico de los tres primeros grados sino, se amplia a cada uno de los grados en cada rito y pasan a ser parte del Secreto masónico.
Más, nuestra calidad de Masones y los principios de la Orden como las buenas obras que hacemos, son convenientes de divulgar con humildad.
Para cualquier persona que no sea masón, la Institución Masónica siempre ha sido objeto de mitos y creencias mal fundadas, y es que el natural ámbito misterioso y discreto de la Orden predispone a las personas a mantener esta convicción. El sentido de misterio y de secreto en que se halla envuelta la Orden, si para muchos es un gran atractivo, para otros es morbo y ha sido ocasión de recelos, desconfianza, ataques injustificados y persecuciones por parte del Estado y de la Iglesia.
Mas debe quedar en claro que la Masonería no es una sociedad secreta en cuanto es una Institución legalmente constituida y sus fines son igualmente conocidos por todos. Cuanto están enumerados en los Estatutos aprobados por el Gobierno de la Nación y ampliamente difundidos en diccionarios, enciclopedias y publicaciones históricas.-
          Pero en épocas de cruenta persecución que en algunos países se ha lanzado contra la Masonería, es lógico que se hayan constituido grupos de masones discretamente reservados, lo mismo que hicieron los cristianos perseguidos por el Imperio Romano. Sin embargo- como es fácil deducir- no es esta la verdadera motivación llamado secreto masónico. Este se refiere al estudio e interpretación de los ritos y símbolos de la Orden, de los cuales surge la utilidad de los trabajos realizados en las Logias.
          Es bueno reconocer dos categorías muy distintas de sociedades secretas:
a) Las organizaciones secretas (clandestinas) políticas, cuya acción y ejercicio son de duración limitada y cuyos fines son concretos.-
b) Las sociedades iniciáticas que de ningún modo intentan ocultarse, pero cuyo secreto consiste en reservar el conocimiento de los ritos y ceremonias a los iniciados porque se trata de un método racional de perfeccionamiento espiritual. La Masonería es- por excelencias- una sociedad iniciática

          Por lo demás, cabe hacer notar que en las guías telefónicas constan los teléfonos y dirección de las logias.
           La Francmasonería es una sociedad discreta. Es decir, la labor de la Francmasonería se realiza fundamentalmente entre sus miembros, por lo que su proyección hacia el exterior es poco notable. Su labor exterior básicamente radica en la actuación de sus miembros, que aplican en los ámbitos social y personal los valores aprendidos en las Logias. Además de lo dicho, es cierto que la Francmasonería tiene secretos, como por lo demás los tienen muchos otros tipos de instituciones como los bancos, los partidos políticos o los clubs de fútbol, lo que no los convierte en sociedades secretas.
La masonería es una sociedad discreta que tiene sus secretos.
V:.A:.H:.

Q:.H:. Pedro Moreno Sarmiento  M:.M:. de la R:.L:.S:. “Trabajo y Honradez” Nº17.